Celulosa proyectada el aislante ecológico para techos, muros y pisos.

Celulosa Proyectada: Aislación Térmica Natural que “hace respirar” a tu casa

La celulosa proyectada es uno de los aislantes con impacto ambiental mínimo y una de las soluciones con mejor desempeño combinado entre aislación térmica, acústica e inercia. Sin embargo, sus limitaciones frente a la humedad directa exigen entender con precisión cuándo es la opción correcta y cuándo no lo es.

¿Qué es la Celulosa Aislante?

La celulosa aislante es un material de origen natural fabricado en un 85% a partir de papel de periódico reciclado y un 15% de aditivos minerales, principalmente sales de boro. El papel se tritura y desfibra hasta obtener una fibra liviana de textura similar al algodón.
Las sales de boro no son un agregado menor, pues otorgan al material propiedades ignífugas, fungicidas e insecticidas que resultan esenciales para un material cuya materia prima es el papel.
El resultado de esta mezcla, es un aislante completamente natural, biodegradable y con una conductividad térmica competitiva, respecto a materiales de origen mineral o sintético.

Capacidad Térmica🌡️

La celulosa presenta valores de conductividad térmica (λ) entre 0,037 y 0,042 W/m·K. Sin embargo, reducir su evaluación térmica al valor de λ sería un error, porque su mayor ventaja no está en la conductividad sino en la inercia térmica.
Gracias a su alta densidad de aplicación -que puede alcanzar los 60 kg/m³- la celulosa tiene una capacidad significativamente mayor para almacenar calor y liberarlo de forma gradual. En términos prácticos, esto se traduce en un desfase térmico, donde el calor tarda más en atravesar el material, lo que mantiene los espacios interiores frescos durante más horas en verano y retarda la pérdida de calor en invierno.

Para climas con alta oscilación térmica entre el día y la noche -como los valles interiores del norte y centro de Chile- este comportamiento puede marcar una diferencia real en confort minimizando la necesidad de climatización.

Aislamiento Acústico

Este es uno de los puntos fuertes de la celulosa proyectada, superando con claridad a los aislantes sintéticos. Su estructura fibrosa densa y porosa absorbe las ondas sonoras con alta eficiencia, con un comportamiento acústico comparable al de la lana de roca.
Su ventaja adicional es la forma de aplicación, debido a que al insuflarse o proyectarse, la celulosa rellena hasta el mínimo hueco e irregularidad de la cavidad, eliminando los puentes acústicos que inevitablemente quedan cuando se instalan planchas o rollos cortados a medida.
De esta manera, se convierte en una de las soluciones más completas disponibles para reducir el ruido aéreo como -tráfico, voces, lluvia- principalmente.

Resistencia al Fuego🔥

Este apartado suele generar escepticismo, y es comprensible debido a que el material base es papel. Sin embargo, las sales de boro transforman radicalmente su comportamiento frente al fuego.
La celulosa tratada no arde con llama libre. Ante la exposición directa al fuego forma una costra carbonizada superficial que actúa como barrera protectora, retardando la propagación del calor hacia el interior. No gotea, no genera humos tóxicos densos y se autoapaga al retirar la fuente de calor.
Su comportamiento es claramente superior al de los aislantes plásticos, aunque no alcanza la incombustibilidad de las lanas minerales.

Resistencia a la Humedad💦

Este punto requiere precisión porque el comportamiento de la celulosa proyectada frente a la humedad es más complejo que el de otros aislantes, y esa complejidad es tanto su fortaleza como su limitación.
La celulosa es un material higroscópico, es decir, puede absorber vapor de agua del ambiente y liberarlo nuevamente cuando las condiciones cambian, sin perder sus propiedades térmicas dentro de un rango normal de humedad relativa. Este comportamiento activo regula de forma natural la humedad interior de la vivienda, actuando como un pulmón que amortigua los excesos de humedad en invierno y los libera en períodos secos.

En climas con variaciones estacionales marcadas -como gran parte del territorio chileno- esta capacidad puede reducir los problemas de condensación superficial en muros sin necesidad de sistemas mecánicos de ventilación.


Sin embargo, hay una limitación que no debe ignorarse: la celulosa no tolera el contacto directo con agua líquida. Si se apelmaza por filtración o condensación excesiva, pierde su estructura fibrosa y con ella su capacidad aislante. Por esta razón no se utiliza en fundaciones, muros enterrados ni cualquier aplicación donde el riesgo de infiltración directa sea real.

Marcas y Referentes mundiales

La producción de celulosa está más descentralizada que la de otros aislantes, con numerosos fabricantes regionales. Los referentes globales son:

  • Isocell — Austria, fundada en 1993
  • Steico — Alemania, fundada en 1986
  • Applegate Insulation — Estados Unidos, fundada en 1981

Tips de Instalación

Para entender los tips, es necesario saber que la Celulosa debe ser aplicada por un equipo de soplado (blower) que impulsa la fibra de celulosa mediante turbinas de alta potencia a través de mangueras. Ahora, con este punto aclarado, se pueden identificar 3 tipos de aplicación:

  • Celulosa Proyectada (húmeda). El material se mezcla con una pequeña cantidad de agua y/o adhesivo y se rocía idealmente sobre superficies verticales, de alta inclinación, como muros abiertos. También se puede aplicar bajo cubiertas (aplicando desde el suelo) como techumbres o paredes con inclinación.
    Al secarse, forma una capa continua y compacta que se adhiere a múltiples superficies —como madera, metal, hormigón, ladrillos y placas de yeso— sin dejar huecos o infiltraciones de aire. Resolviendo bastante bien el problema de superficies irregulares.

El tiempo de secado -que puede extenderse entre 24 y 72 horas según las condiciones ambientales- es la principal limitación operativa de este método, ya que la superficie no puede revestirse hasta que la celulosa haya perdido la humedad de aplicación completamente.

  • Celulosa Proyectada (en seco). Esta técnica consiste en proyectar el material en seco de arriba hacia abajo, lo que le quita su capacidad adherente. Sólo la gravedad la mantiene en su lugar, por lo que su aplicación está restringida a superficies planas y abiertas con muy poca inclinación como cielos con el envigado a la vista, techos con poca inclinación (abiertos en su parte superior) y pisos.
    Este tipo de aplicación presenta un nivel de complicación menor, por lo que su costo también lo es.
  • Celulosa Insuflada/inyectada (en seco). En este método, el material se inyecta en seco dentro de cavidades cerradas, como cielos rasos, cámaras de aire en muros de doble tabique o entrepisos ya construidos. No requiere abrir toda la superficie a aislar, ya que se inyecta a presión por un pequeño orificio en la cavidad a insuflar, minimizando la intervención. Por esta razón, es ideal para la rehabilitación térmica de viviendas ya construidas, se perforan pequeños orificios en el muro o cielo, se insufla el material y se sellan los puntos de inyección.
    El resultado es prácticamente invisible y el proceso genera mínima intervención en la vivienda habitada.

El punto crítico de este método es alcanzar la densidad correcta durante el soplado -entre 45 y 60 kg/m³- para evitar que el material se asiente con los años y deje un espacio vacío en la parte superior de la cavidad, generando un puente térmico progresivo.


En los 3 casos, la instalación debe ser ejecutada por personal capacitado que controle la densidad de aplicación y el correcto sellado de la cavidad. Aunque está la posibilidad de capacitarse en el uso de la máquina para poder proyectarla en seco por uno mismo.

Sostenibilidad♻️

La celulosa proyectada es el aislante con la menor huella de carbono del mercado, y esto no es una afirmación de marketing: tiene respaldo técnico concreto.
Su fabricación requiere poca energía y su materia prima son residuos -papel de periódico- que de otro modo irían a un vertedero. Al final de su vida útil es completamente biodegradable. Y durante toda su vida activa actúa como almacén de carbono capturado originalmente por los árboles de los que provino el papel.

Ningún otro aislante del mercado reúne simultáneamente estas cuatro condiciones.

Conclusiones sobre la Celulosa Proyectada

  • El aislante más sostenible del mercado. Fabricado con residuos, biodegradable, de baja energía embebida y con captura de carbono activa durante toda su vida útil.
  • Alta inercia térmica. Su densidad de aplicación le permite almacenar y liberar calor de forma gradual, superando a las lanas minerales en climas con alta oscilación térmica diaria.
  • Excelente desempeño acústico. Al rellenar completamente la cavidad elimina puentes acústicos, compitiendo directamente con la lana de roca en absorción de ruido aéreo.
  • Comportamiento higroscópico activo. Regula naturalmente la humedad interior, reduciendo el riesgo de condensación superficial en muros sin sistemas mecánicos.
  • No tolera agua líquida directa. Se deben extremar las protecciones impermeables para evitar que el agua penetre su fibra.
  • Requiere instalación especializada. Tanto el método insuflado como el proyectado exigen maquinaria y personal capacitado para garantizar la densidad correcta de aplicación.

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