persona definiendo el mejor aislante térmico para su casa

¿Cuál es el mejor aislante térmico para tu casa en Chile? Comparamos 10 variables clave

La pregunta que parece simple …pero no lo es

“¿Cuál es el mejor aislante térmico?” Es probablemente la consulta más frecuente que recibimos en AislA+. Y la respuesta honesta es depende!, pero no porque quiera evitar responder… sino porque de verdad depende de muchos factores. Desde tu zona térmica, el tipo de proyecto (casa nueva o ya construida), el elemento a aislar (techo, muro o piso), tu presupuesto, hasta las condiciones particulares de tu entorno.

En este post vamos a analizar 10 propiedades fundamentales de los materiales aislantes que podemos encontrar en Chile, las que nos permitirán ir definiendo cuál es mejor aislante térmico para nuestro hogar.

¡Spoiler! Vamos a adelantar la principal conclusión de este post: NO HAY un material que sea mejor en todo. La buena noticia es, que sí hay un mejor aislante para TU casa en específico.

Dado esto, si te encuentras con un vendedor que diga: “éste es el mejor…”, sin preguntar nada de tu casa, te advierto que está vendiendo sólo lo que le conviene a él.

Para lograr un análisis robusto y honesto, quisimos incluir a todos los materiales aislantes en sus formatos clásicos de venta, entre los que están: lana de vidrio, plumavit (EPS), lana de roca, poliestireno extruido (XPS), poliuretano proyectado, celulosa proyectada y aislantes naturales.

Conductividad térmica (λ) — ¿es realmente el dato más importante?

Qué mide y por qué importa

La conductividad térmica, expresada en W/m·K, indica cuánto calor deja pasar un material por cada metro de espesor y por cada grado de diferencia de temperatura. Es decir, a menor lambda, mejor capacidad aislante presenta el material por centímetro de espesor.

Esta es la variable que más se menciona en fichas técnicas, y también la más mal interpretada. El error común es creer que una pequeña diferencia en el λ de 2 materiales es relevante. La verdad es que no es tan así!

Vamos al detalle

El poliuretano proyectado es el líder indiscutido en esta variable, con λ entre 0,022 y 0,026 W/m·K. Es el único que presenta estos niveles de conductividad. Luego, todo el resto de aislantes presentan una conductividad estimada entre 0,030–0,040.

Ahora, en términos prácticos, la conductividad térmica depende directamente del espesor del material, por lo que siempre podrás igualar la capacidad aislante, fijándote en el espesor del aislante que vas a instalar. De esta manera, la nueva norma térmica juega un papel relevante pues te indica cuál es la transmitancia (valor U) mínimo, según la zona térmica donde se emplazará tu casa. En el caso que la casa ya esté construida, te servirá como referencia para lograr aislar de forma efectiva tu hogar.

Para que la diferencia sea significativa – térmicamente hablando – dentro de una vivienda, debe ser superior a 0,01 W/m·K entre los materiales que se están comparando. Por debajo de ese umbral, la diferencia se absorbe ajustando el espesor instalado, que en Chile se define según la zona térmica y el valor U máximo exigido por la OGUC.

Conclusión práctica

Si el espacio disponible para el aislante es muy limitado — por ejemplo, un muro con cámara de aire interior delgado donde no se puede ganar espesor — el poliuretano proyectado será la mejor solución para lograr el rendimiento requerido en ese pequeño espacio disponible.
Por el contrario, si quieres aplicar la aislación por el exterior de tus muros (sistema EIFS) no tienes restricciones de espesor, por lo que puedes elegir el material que quieras, en el espesor adecuado según la norma térmica chilena para viviendas (idealmente superando lo que exige como mínimo).

En definitiva, la conductividad térmica es un dato necesario, pero no se deberían tomar decisiones a partir de éste. En realidad te permite definir el espesor de material que debes utilizar para tu zona térmica.

Resistencia a la humedad — el factor crítico en zonas lluviosas

Qué mide y por qué importa

Esta variable indica cuánta agua absorbe el material cuando está en contacto con humedad ambiente o agua líquida. Es crítica porque un aislante que absorbe humedad pierde parte de su capacidad aislante — el agua conduce el calor mucho mejor que el aire atrapado en la estructura del material — y no debemos olvidar que el agua retenida al poco tiempo dará paso al crecimiento de hongos.

En Chile, esta variable es especialmente relevante en zonas lluviosas, desde la región de la Araucanía al sur, pero no para todos los elementos de la envolvente, sino para aquellos que se encuentren en contacto directo con superficies húmedas, como lo son los sobrecimientos.

Vamos al detalle

El XPS es el campeón en esta variable. Su estructura celular cerrada le permite una absorción de agua prácticamente nula (< 0,7% en volumen según normas europeas EN 12087), lo que lo convierte en el aislante de referencia para aplicaciones en contacto directo con humedad: pisos sobre terreno, fundaciones, muros enterrados y terrazas invertidas.

El EPS también tiene buena resistencia a la humedad (absorción < 3% en volumen), pero su estructura de celdas parcialmente abiertas lo hace algo más permeable que el XPS. Sigue siendo una opción válida en la mayoría de aplicaciones, sólo debes tener la precaución de que no quede sumergido en agua, ya que puede generar hongos en poco tiempo.

El poliuretano proyectado forma una barrera continua que actúa simultáneamente como impermeabilizante, lo que lo hace muy competente en este ámbito, especialmente en techos de geometría compleja.

Las lanas minerales (de vidrio y de roca) son más vulnerables. Ya que ambas absorben agua cuando no están correctamente protegidas con barrera de vapor, y una vez absorbida el agua, pueden perder hasta un 50% de su capacidad aislante.
Si bien la lana de Roca presenta mejor desempeño al recuperar su forma al secarse, en ningún caso, se recomienda utilizarlas en lugares donde pueden llegar a quedar sumergidas en agua.

Importante: Debes saber que mientras estén bien protegidas de la humedad, con las membranas correctamente instaladas, no tendrás ningún problema con el aislamiento de tu hogar.

En el caso de los aislantes naturales, la gran mayoría presenta una alta capacidad higroscópica (absorción y liberación de vapor de agua). Absorben entre un 10% y un 35% de su propio peso en humedad ambiente sin que su estructura se degrade ni pierdan drásticamente su eficacia aislante. Por lo que, al igual que las lanas minerales, deben quedar protegidas de la humedad. Si bien, no se recomienda dejarlas en contacto directo con el agua, funcionan muy bien en zonas húmedas de una casa como cocinas y baños.

Conclusión práctica

Para la humedad del exterior, lo normal es proteger la envolvente con barreras de humedad que impermeabilizan la casa. Sólo debes procurar utilizar barreras que sean respirables, es decir, que impidan el paso del agua estado líquido, pero permitan el paso del agua en estado gaseoso (vapor). Dejando así que tu casa “respire” para evitar que se vaya acumulando dentro de muros, techos y pisos.

No olvidar: El objetivo principal de las barreras de humedad es el impedir que el agua ingrese a la estructura de la casa, por ello es necesario sellar muy bien con cintas las juntas que presente la barrera, evitando todo tipo de hoyos en esta barrera.

En el caso que quieras proteger una fundación o sobrecimiento, un muro en contacto directo con terreno húmedo (al construir en cerro por ejemplo), el XPS, es la mejor opción, ya que aislará térmicamente sin dejar pasar el agua en exceso que presenta el terreno. Evitando puentes térmicos y la típica humedad por capilaridad.

Nunca está demás aclarar que los muros de albañilería y hormigón no requieren esta barrera de humedad, basta con un revestimiento exterior impermeabilizante, aunque puedes asegurarte con morteros impermeables o selladores hidrorrepelentes.

Resistencia al vapor de agua (µ) — condensación dentro del muro, el problema invisible

Debes tener claro que la humedad es un tema relevante en zonas lluviosas y zonas costeras, pero no puedes olvidar que dentro de tu casa, también hay zonas que son más húmedas de lo normal, como baños y cocina. Además, no debes olvidar que las personas constantemente estamos generando vapor de agua, por lo que es un tema que afecta a toda la casa.

Qué mide y por qué importa

El factor de resistencia al vapor (µ) indica cuántas veces más resistente al paso del vapor de agua es un material comparado con el aire quieto. A mayor µ, menos vapor atraviesa el material. Esto es diferente a la absorción de agua líquida: aquí hablamos de vapor, que se mueve desde el interior caliente hacia el exterior frío de una vivienda.

La premisa que no puedes olvidar nunca es — si el vapor atraviesa fácilmente el aislante y encuentra una superficie fría al otro lado, condensará al encontrarse con una superficie fría — y ahí comienzan los problemas de manchas de humedad, hongos y deterioro estructural.

Gestionar correctamente el flujo de vapor a través de los distintos elementos de la envolvente, es tan importante como el valor U (transmitancia térmica) que se logra en cada uno de ellos.

Vamos al detalle

El XPS nuevamente lidera con una permeabilidad (µ) entre 80 y 250 — es prácticamente una barrera de vapor en sí mismo —. El EPS y poliuretano proyectado tienen µ entre 20 y 150, lo que también se considera un buen nivel de resistencia al vapor. De hecho, la espuma de poliuretano se utiliza para dar continuidad a la barrera de vapor, sellando completamente la superficie aislada.

La lana de vidrio y la lana de roca tienen µ cercano a 1 — es decir, dejan pasar el vapor casi igual que el aire. Esto no es un defecto per se, sino una característica que obliga a incorporar una barrera de vapor separada (generalmente una membrana de polietileno) al lado caliente de la instalación.

Los aislantes naturales presentan una permeabilidad levemente mayor al de las lanas. , pero debido a su capacidad higroscópica, que les permite retener entre un 15% hasta un 30% de su peso en humedad, sin perder sus propiedades térmicas. Para después en períodos de calor, liberarlo hacia el exterior.

Conclusión práctica

En casas de madera, los materiales con µ muy alta (XPS, EPS o poliuretano) instalados en muros o techos pueden generar problemas si el vapor queda atrapado en la estructura, ya que no dejarán fluir hacia el exterior, pudiendo generar hongos y humedades.

Por su parte, los materiales con baja µ — lanas minerales con membrana o aislantes naturales — permiten que la envolvente “respire” de forma controlada, permitiendo evacuar el vapor de forma correcta sin que condense dentro de la estructura de la envolvente. En este caso es fundamental una barrera de humedad que sea impermeable, y a la vez, permita el flujo de vapor desde el interior hacia el exterior.

Por esta razón, en zonas frías con grandes diferencias de temperatura interior/exterior, como en la precordillera o el sur de Chile, el diseño de la barrera de vapor es tan importante como el aislante mismo: si no estás seguro, consulta antes de instalar.

Resistencia al fuego — un dato valioso para casas de madera

Qué mide y por qué importa

Indica cómo se comporta el material frente a las llamas, en general, nos va a importar si el material es incombustible, si se autoextingue, si aporta combustible al fuego o si genera gases tóxicos al arder. En viviendas, esta variable es crítica en tres contextos: casas de madera o estructura ligera, techumbres con materiales combustibles y aplicaciones en fachadas exteriores.

Vamos al detalle

En este punto, la lana de roca es el líder absoluto. Con una clasificación A1-incombustible bajo norma europea EN 13501-1. No arde, no se funde, no genera humo. Soporta temperaturas superiores a 1000°C, por lo que es el estándar de referencia para aplicaciones donde el fuego es una amenaza real, incluso se puede utilizar como cortafuego entre viviendas de edificacion continua.

La lana de vidrio tampoco es combustible, pero presenta una menor resistencia estructural al calor que la lana de roca, dado que a temperaturas sobre 600°C sus fibras comienzan a fundirse.

Los aislantes naturales en general son también ignífugos y no inflamables pero por tiempo acotado, por ejemplo, un aislante en base a raíces declara más de 90 minutos de protección frente al fuego, lo que puede salvar vidas, pero no por mucho tiempo.

Los materiales sintéticos son combustibles y se funden con el calor — por ello estos materiales no pueden quedar sin un revestimiento ignífugo que las proteja. En algunos países del mundo incluso se encuentra prohibido utilizarlos para construcciones de entramado ligero. Pero en viviendas de hormigón o albañilería no hay mayores problemas, sobretodo al ser instalado mediante sistema EIFS, pues utilizan revestimientos ignífugos que los protegen del fuego.

Conclusión práctica

En casas de entramado de madera, metalcon o estructura ligera en general, la resistencia al fuego del aislante puede ser la diferencia entre una estructura que resiste y una que colapsa.

Aquí, la lana de roca es la opción más sólida, por lo tanto, la más recomendada. Esto no quiere decir que no puedas utilizar otros aislantes, sólo debes procurar buscar un buen revestimiento ignífugo, que impida al fuego llegar a ellos.

En el caso de viviendas de albañilería u hormigón puedes aplicar aislantes sintéticos por el exterior (EIFS) sin mayor problema, ya que son autoextinguibles – no propagan llama – y ante la eventual emisión de humos densos, al estar por el exterior de la vivienda, generan menor impacto.

Resistencia a la deformación – ¿qué aislantes resisten peso sin aplastarse?

Qué mide y por qué importa

Indica cuánta carga puede soportar el material sin deformarse permanentemente. Esto es especialmente relevante en aplicaciones donde el aislante va a recibir peso o presión, como en pisos transitables, losas, techumbres planas con sobrecarga de nieve o personas, y sistemas EIFS donde el aislante debe ser dimensionalmente estable.

Vamos al detalle

El XPS es el material más rígido y resistente a compresión del grupo analizado, con valores que superan los 200–300 kPa en densidades estándar. Por eso se ha convertido en el estándar en pisos, losas y terrazas invertidas.

El EPS tiene buena resistencia a la compresión en densidades altas (EPS 150 o superior), pero en densidades bajas se deforma bajo carga sostenida. Para ser utilizado en el sistema EIFS, basta una densidad de 15 kg/m³.

La lana de roca de alta densidad también tiene buena resistencia a la compresión — existen versiones específicas para uso en losas y cubiertas planas.

La lana de vidrio en rollo es el más blando y deformable del grupo — no debe usarse en aplicaciones con carga directa. En cielos americanos sin carga esto no es un problema, pero instalada entre piso y losa sin protección se aplasta con el tiempo y pierde espesor efectivo.

Los aislantes naturales presentan distintas resistencias a la compresión, por lo que se recomienda pedir las especificaciones de la opción que quieras instalar en tu casa.

Conclusión práctica

Para pisos transitables, losas y techumbres planas: los aislantes sintéticos llevan la delantera, aunque la lana de Roca tiene opciones de alta densidad especialmente diseñados para este tipo de funciones.

Para cielos y muros sin carga directa, la resistencia a la compresión no debe ser un criterio de decisión, pero sí debes tener en cuenta que aislantes en rollo (altamente flexibles) pueden ser poco estables en el tiempo, sobretodo en muros donde por efecto de la gravedad se puede ir asentando y generar espacios sin aislación, técnicamente llamados puentes térmicos.

Comportamiento acústico — aislar del frío y el ruido con un solo material ¡si es posible!

Qué mide y por qué importa

La capacidad de un aislante para absorber o bloquear el sonido es independiente de su rendimiento térmico. Luego, dado que nuestro foco es la aislación térmica, principalmente nos va a interesar su uso en la envolvente de la vivienda, y de forma secundaria, veremos su comportamiento acústico en tabiques interiores.
De esta forma, te diremos qué aislantes térmicos combinan bien ambas funciones, también cuáles pueden ser utilizados en techos y muros de la envolvente, con ello podrás deducir cuáles podrás aplicar en tabiques internos.

Vamos al detalle

Los materiales fibrosos son los mejores absorbentes acústicos: aislantes naturales,  la celulosa proyectada, lana de roca y lana de vidrio tienen buen desempeño en absorción de ruido de media y alta frecuencia. En particular, la celulosa tiene un comportamiento superior al poder generar una capa continua de material aislante, impidiendo que el ruido se filtre entre juntas y uniones de material.

Los materiales sintéticos rígidos no son recomendados como absorbentes acústicos — dejan pasar el sonido y no lo amortiguan. Pueden contribuir al aislamiento acústico por masa, pero no por absorción.

Conclusión práctica

Si buscas aislar térmica y acústicamente tu casa, los materiales fibrosos son la solución más adecuada, sólo debes analizar la mejor opción según tu zona térmica.

TIP extra: En el caso que tu objetivo sea reducir el ruido entre habitaciones, todas las opciones fibrosas recomendadas cumplen a cabalidad, nuestra recomendación ahi sería decidir por precio y facilidad de instalación.

Facilidad de instalación — el material perfecto mal instalado no sirve de nada

Qué mide y por qué importa

Un material técnicamente superior, pero mal instalado, rinde peor que uno modesto pero bien instalado. Esta variable considera si el material puede instalarse con herramientas básicas, si requiere equipamiento especializado, si exige protección personal específica y cuán tolerante es a errores de ejecución.

Vamos al detalle

Los aislantes en formato de rollo, son los más fáciles de instalar sobre superficies planas; se corta con cúter, no requiere adhesivo y el error de medida es fácil de corregir.
Respecto a la necesidad de equipamiento especializado, los aislantes naturales en rollo no presentan mayores requerimientos, no así, las lanas minerales en rollo que requieren guantes, mascarilla y ropa de manga larga durante la instalación.

Las planchas rígidas también son de fácil manipulación; se cortan con sierra o hilo caliente, son livianas y manejables. El desafío está en los detalles: juntas entre planchas, esquinas y encuentros con marcos deben ejecutarse bien para evitar puentes térmicos.

En planchas rígidas de material sintético, la espuma de poliuretano surge como la solución ideal para las terminaciones antes mencionadas, ya que permite sellar de forma continua, eliminando los puentes térmicos posibles.

En el caso de paneles rigidos de lanas minerales y algunos aislantes naturales, la clave está en cortar de forma precisa para hacer calzar de forma exacta en la cavidad que se quiere rellenar, y en el caso que queden pequeños espacios, se pueden corregir con trozos pequeños de panel.

El poliuretano proyectado y la celulosa proyectada requieren una empresa especializada con equipo de proyección del material, control de temperatura y presión, y equipos de protección personal para los operarios. No es una opción para instalación propia ni para maestros sin equipo específico.

Existen opciones, donde te puedes capacitar de forma rápida para manipular la máquina de celulosa proyectada, para después arrendarla y ejecutar aplicaciones simples como insuflar sobre superficies planas abiertas, ej: el cielo raso de tu casa.

Conclusión práctica

Si la instalación va a ser supervisada por ti, o ejecutada por un maestro sin especialización específica, los aislantes sintéticos en formato de plancha o los aislantes en rollo o manta (lanas minerales y algunos aislantes naturales) son los más tolerantes a errores de instalación.
No olvides que al aislar con lanas minerales debes procurar que las barreras de humedad y vapor queden correctamente instaladas para evitar la humedad entre sus fibras.

Mención especial: los elementos aislantes prefabricados (como paneles tipo “sandwich” o paneles SIP) que, independientes de su composición, facilitan la tarea de construir, disminuyendo enormemente los tiempos de construcción y la cantidad de maestros necesarios.

Mención especial: los elementos aislantes prefabricados (como paneles SIP) que, independientes de su composición, facilitan la tarea de construir disminuyendo enormemente los tiempos de construcción y la cantidad de maestros necesarios.

El detalle de estos elementos aislantes prefabricados, los trataremos en un próximo post, para aprender tips de instalación, en qué hay que fijarse, cuándo se recomienda utilizarlos, etc. Lo que te permitirá compararlos de forma correcta y decidir el sistema constructivo que mejor aborde tus requerimientos térmicos al menor precio.

Durabilidad — ¿cuántos años dura un aislante térmico?

Qué mide y por qué importa

Claro está, que la función principal de los materiales aislantes es… aislar! (o te imaginaste algo distinto?) y debido a lo embebido que se encuentra el aislante dentro de la estructura de la casa, es deseable que un aislante mantenga sus propiedades térmicas durante toda la vida útil de la vivienda, ya que un recambio de material aislante de una casa es una tarea compleja que puede llegar a ser muy costosa.

En Chile se proyecta la vida útil de una casa promedio en 50 años para construcciones nuevas. Por lo que el desfío es encontrar un aislante que mantenga sus propiedades térmicas todo ese tiempo.

Pero como veremos, estos materiales se van degradando con el tiempo, a algunos les afectará más la compresión mecánica, a otros la humedad sostenida, la radiación UV o el simple asentamiento del material con el tiempo.

Entonces, con la duración del material en mente, veremos la vida útil aproximada de los aislantes y qué formas de degradación les afectan de mayor forma.

Vamos al detalle

La lana de roca se erige como el aislante más durable, pudiendo superar los 50 años si no se daña por intervenciones externas. No se pudre, no se oxida, resiste ataques de plagas y es incombustible. Es decir, mantiene sus propiedades térmicas y mecánicas intactas. Esto es siempre y cuando se mantenga protegido de infiltraciones continuas y exceso de agua en general. En el fondo, debes preocuparte de evitar que absorba agua.

El segundo lugar en durabilidad está compartido por varios aislantes:

  • Los aislantes plásticos son químicamente estables y no se degradan biológicamente. Bien protegidos de la radiación UV (que los deteriora) pueden durar sobre 40 años sin pérdida de sus propiedades térmicas.
  • La lana de vidrio no se degrada químicamente, pero puede asentarse con el tiempo si se instala en posición vertical sin soporte adecuado, perdiendo espesor efectivo, dando espacio a los puentes térmicos. Aunque esto le pasa a todos los aislantes en formato rollo, ya que al tener mayor flexibilidad (menor densidad) su propio peso los hace asentarse.

En tercer lugar se encuentran la Celulosa y los aislantes naturales, si bien su vida útil supera los 30 años, en general se recomienda chequear su desempeño térmico, a esta altura, ya que a pesar de su capacidad higrotérmica, la humedad en exceso (ya sea por condensación o infiltraciones constantes) pueden hacer que se apelmacen, generen hongos o pierdan gradualmente sus propiedades térmicas.

Conclusión práctica

Los materiales más rígidos tienen ventaja por su estabilidad dimensional sobre los formatos en rollo y los materiales insuflados, ya que estos últimos puede llegar a asentarse reduciendo su rendimiento térmico.

Un punto importante a tener en cuenta, es el nivel de humedad al que se encuentre expuesto el aislante, exceptuando a los materiales plásticos, se recomienda proteger muy bien de la humedad al resto de los materiales aislantes, ya que el agua es su principal agente degradante.

En cuanto a la radiación UV, los materiales sintéticos son los más afectados, ya que . La energía de los rayos UV es superior a la fuerza de los enlaces moleculares de estos plásticos; al incidir, los rompe y genera radicales libres. Esto inicia una reacción en cadena que destruye el material poco a poco.

Una forma de proteger a los aislantes sintéticos de los rayos UV, es mediante recubrimientos de mortero, pinturas, así como aditivos estabilizadores. Todas son técnicas abordadas por el sistema EIFS para proteger al EPS o XPS que se instala en las fachadas.

Impacto ambiental

Por qué importa?

Elegir materiales de menor impacto ambiental es vital para frenar el cambio climático, conservar los recursos naturales y proteger la salud pública. Al seleccionar alternativas ecológicas, minimizas tu huella ecológica desde el origen hasta el desecho del producto.

Las razones principales para priorizar estos materiales son:

  • Menor huella de carbono: Su extracción, fabricación y transporte requieren menos energía y emiten menos gases de efecto invernadero (GEI) que los materiales tradicionales.
  • Conservación de recursos: Se priorizan fuentes renovables, materiales reciclados o biodegradables que evitan la sobreexplotación de materias primas vírgenes (como minerales o madera).
  • Reducción de residuos: Al ser más duraderos o reciclables, evitan que toneladas de basura terminen acumulándose en vertederos y océanos.
  • Protección de la salud: Muchos materiales convencionales contienen químicos tóxicos o compuestos orgánicos volátiles (COV). Los materiales sostenibles mejoran la calidad del aire y reducen la exposición a estas toxinas

La producción de materiales de construcción tiene una huella de carbono significativa. En particular, los aislantes sintéticos (EPS, XPS, poliuretano) requieren procesos petroquímicos intensivos en energía. Por su parte, la lana de vidrio y la lana de roca requieren fusión a alta temperatura.

Si bien los materiales naturales también tienen una huella de producción, ésta es  sustancialmente menor: la lana de oveja proviene de esquila tradicional, la fibra textil es residuo reciclado de la industria de la moda, la celulosa necesita periódicos como principal insumo y la paja es subproducto agrícola.

Entendemos que mientras menor sea la huella de producción de los distintos materiales, es mejor para el planeta, pero tenemos claro que los precios y prestaciones térmicas rigen la industria.

Precio — la principal variable de comparación

Comenzamos el post declarando que no es fácil saber cuál es el mejor aislante térmico, bueno, al meternos de lleno en el precio. Les debo decir que no tiene nada de fácil.

Pero me refiero a la comparación de soluciones aislantes, ya que saber los precios, es cosa de cotizar y ya está… Entonces veamos por qué es tan complejo.

Qué mide y por qué importa

La complejidad de esta variable no es el precio del aislante en sí, el problema es calcular el costo de la solución constructiva en su totalidad, ya que cada aislante requiere de ciertos complementos para que quede correctamente instalado.

Por ejemplo, al decidir instalar lana de roca en muros de una casa de entramado ligero (tabiquería) debo contemplar de forma obligatoria las barreras de humedad, de vapor y cintas adhesivas para las juntas. De forma alternativa podría pensar en hacer el mismo muro con el mismo material aislante, pero con aislación por el exterior (EIFS), lo que implica otros costos de materiales para su instalación.

Siguiendo con el ejemplo, el sistema EIFS contempla el acabado o revestimiento final, que puede ser desde pintura a simulación de ladrillo, hormigón, etc. Por lo que estaría comparando un muro con aislación embebida sin revestimiento exterior vs un muro con aislación por el exterior y revestimiento.

Dado esto, para comparar de forma correcta, debería contemplar la opción 1 como: muro con aislación embebida + revestimiento exterior, versus la opción 2: muro con EIFS.
¿Se entiende la idea?

Bien, en este post no sólo hablamos de materiales aislantes, sino que se mencionaron los paneles SIP y EIFS.

La pregunta es, por qué están aquí si no son materiales aislantes como tal…

Bien, antes de ver de qué se tratan estos elementos, es necesario conocer algunas soluciones constructivas que “compiten” con los materiales aislantes.

En la actualidad, podemos identificar 3 grupos de soluciones con objetivos principalmente térmicos, estos son:

  1. Materiales Aislantes, corresponde a los materiales que hemos mencionado durante todo el post que pueden ser lanas minerales, aislantes sintéticos o aislantes naturales.
  2. Elementos aislantes prefabricados (panel SIP, panel sandwich, hormigón celular autoclavado, paneles de paja, etc.) estos paneles y bloques son en general soluciones enfocadas a objetivos térmicos y estructurales que permiten levantar una vivienda de forma más rápida y económica, al requerir menos gente en la obra.
  3. Soluciones constructivas aislantes (EIFS, ICF, Sist. muros compuestos, fachadas ventiladas, etc.) Estas soluciones requieren mano de obra especializada idealmente, donde el principal objetivo es térmico-estructural, es decir, se diseña con el propósito de aislar la vivienda.

Probablemente estés algo mareado con los conceptos, pero esta base nos permitirá comparar de forma correcta las distintas soluciones. El precio del aislante sólo será un dato más de la lista.

Dada la complejidad para comparar las distintas soluciones, trabajaremos para ir creando guías y recomendaciones para distintas situaciones en las cuales se busca aislar una casa.

Entonces, ¿cuál es el mejor aislante térmico?

Ya no quedan dudas, no hay un material aislante que sea mejor que otro en términos absolutos.
Lo que sí podemos concluir es que hay unos que tienen mejor comportamiento que otros frente a determinadas condiciones (de clima, materialidad del sustrato, etc.).

Pero lo que realmente debes evaluar es la composición del muro completo. Esto te permitirá evaluar los costos reales de una opción u otra, para llegar a la mejor alternativa según el presupuesto que tengas disponible.

En particular, la solución constructiva que elijas debe responder a las condiciones climáticas de tu zona térmica, a la que debes sumar las condiciones locales específicas donde se construirá tu casa (estará rodeada de árboles, le llega sol sólo 4 hrs al día, etc.).

¿Quieres saber qué aislación es la más adecuada para tu casa?
En AislA+ evaluamos tu proyecto sin costo y te orientamos sobre qué aislante se adapta mejor a tu zona térmica y presupuesto ¡aprovecha nuestra marcha blanca!.

Nuestro compromiso será transparentar las características técnicas de las distintas soluciones, elementos y materiales aislantes. Así que mantente atento a las próximas publicaciones.

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